Doctora es investigada por más de 300 muertes de pacientes en hospital de Brasil

Una mujer enfrenta cargos por la muerte de siete personas en Curitba, Brasil, y es investigada por al menos 300 bajas más en el hospital donde fungía como directora. Los pacientes han sido reportados muertos luego de que se les cortara el suministro de oxigeno a sus respiradores, y se les administrara una dosis letal de un relajante muscular, éste siendo el modus operandi de lo que podría ser uno de los peores casos de asesinato serial de los que el mundo tenga registro. 

Virginia Soares de Souza es acusada de suspender la administración de oxigeno, y posterior sobredosis provocada de bromuro de pancuronio, en pacientes del Hospital Evangélico de Curitba, en Brasil. Autoridades locales investigan una alarmante cifra de incidentes similares ocurridos durante los pasados siete años en la misma clínica. Tres doctores más, una enfermera, y otros tres miembros del personal del lugar son investigados también por presunta complicidad.

El bromuro de pancuronio es un relajante muscular que debilita los músculos del diafragma, es comúnmente administrado durante intervenciones quirúrgicas tales como la intubación endotraqueal y en la respiración asistida, se sabe también que tiene efectos en el sistema circulatorio y es uno de varios compuestos utilizados en el método ejecutorio conocido como la Inyección Letal. Las muertes hasta ahora confirmadas en el hospital presentan el mismo procedimiento anteriormente señalado, con escalofriantes coincidencias en cuanto a la relación droga-muerte y sus tiempos de administración. Algunos de los pacientes se encontraban conscientes y hablando momentos antes de su deceso; según menciona Mario Lobato, jefe del ministerio de investigación a cargo del caso.

La autoridad ha sido criticada por no actuar en tiempo, luego de revelar que la investigación lleva un año en calidad de encubierta. De confirmarse todos los eventos que se tienen bajo sospecha, este caso superaría en número de víctimas del también doctor inglés Harold Shipman, quien fuera condenado por la muerte de alrededor de 260 personas (vía inyecciones de morfina) en el 2004.

Quedan en incertidumbre cuáles podrían ser los motivos (en caso de poder sugerir algunos) que Soares de Souza pudo tener para cometer los asesinatos, y la defensa que la representa insiste que demostrará la inocencia de su cliente alegando que todo lo que pasó en esa unidad de salud es justificado por procedimientos médicos. ¿Opiniones?

Respirator

Vía: The Guardian

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